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Fiesta de Ramos 2012

Con coloridos lienzos alusivos a distintas comunidades juveniles, cantos y ramos, los jóvenes llegaron esta tarde a calle José Miguel de la Barra, punto de inicio de la Fiesta de Ramos con que la Iglesia de Santiago inició sus las celebraciones de Semana Santa. Allí Monseñor Ezzati saludó a los peregrinos recordando que los jóvenes acompañaron a Jesús en su entrada a Jerusalén, luego bendijo los ramos e invitó a los peregrinos a celebrar con toda la Iglesia el misterio pascual de Jesús. “Llenos de fe y con gran fervor sigamos al Señor para que por la gracia de su cruz lleguemos a tener parte en su resurrección y su vida”, dijo el Pastor.

En la columna, encabezada por mons. Ezzati, vicarios y sacerdotes, los jóvenes avanzaron entre cantos y alabanzas por calle Monjitas hasta la Catedral Metropolitana donde se celebró la Eucaristía.

En su homilía, el Arzobispo invitó a todos a anunciar a Jesucristo especialmente a los jóvenes que hoy sufren discriminación, violencia, falta de oportunidades y que buscan a Dios. “Transitamos por la calle como Iglesia, como pueblo joven de Dios que peregrina deteniendo nuestra mirada en rostros del Evangelio y en ellos hemos reconocido a tantos que tienen que asumir sus capacidades diferentes; a los migrantes que llegan a Chile en busca de esperanza, a las personas denigradas y discriminadas por ser diferentes, reconocemos en ellos al joven Daniel Zamudio y a tantos otros que sufren la violencia”, dijo el Pastor.
“Nuestros ramos son un signo de jóvenes que dan testimonio de su adhesión personal a Jesús, son los discípulos misioneros de Jesucristo que con su vida quieren ayudar a construir un mundo mejor”, agregó.

Más adelante Monseñor Ezzati destacó que los ramos son también signo de fe y respeto al ser humano. “Son una aclamación de una Iglesia que por mandato de Jesús dice sí a la vida, al amor, a la justicia, al respeto, a la belleza, a la verdad y que por decir un sí tan decidido hay que decir que no a lo que lo contradiga, por eso decimos no a la violencia, no a la mentira, a la injusticia, no a toda forma de discriminación. En al Iglesia de Jesús hay espacio para todos y todas con respeto y gratitud, Dios no nos ha creado para el dolor sino para la vida, eso experimentamos en Jesús que no enseña que no es indiferente y que escucha el llamado de cada persona en su singularidad”.

El Arzobispo al finalizar su homilía llamó a que en esta Misión Joven todos pongan la mirada en Jesús para que sea el centro de la vida. “Todos en la Iglesia queremos amar mas decididamente a Jesús, deseamos celebrarlo en los sacramentos, queremos anunciarlo como el tesoro mas grande de nuestra existencia. Nosotros que hemos escuchado a los jóvenes, queremos decirle a todos los jóvenes que Jesucristo es la esperanza y futuro de la vida”.

Terminada la misa, se realizó a un acto artístico en Plaza de Armas en el que se compartió la alegría de Fiesta de Ramos junto a cantantes católicos. En la Ocasión también se presentó un video alusivo a los 25 años de la visita del Papa Juan Pablo II a Chile.

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